Desde que Howard Gardner comenzó a hablar de la teoría de las inteligencias mútiples en 1983, mucho se ha avanzado en la metodología de la enseñanza de los idiomas. Los profesores de lenguas modernas hemos ido viendo de lenguas modernas hemos ido viendo cómo nuestro alumnado es diverso, y demanda diversos tipos de actividades, porque ellos tienen formas distintas de aprender. Algunos necesitan actividades de tipo lógico-matemático- como por ejemplo los ejercicios de tipo gramatical, en los que dada una regla, hay que aplicarla en distintos contextos. Otros requieren actividades muy visuales: ver fotos, películas, mind maps... Los hay que disfrutan con actividades interpersonales, en las que tienen que comunicarse con sus compañeros. A otros les gustan más las introspectivas. Y también tenemos los que necesitan movimiento, levantarse de la silla, tocar, expresarse con su cuerpo. Sin olvidar a los musicales. No he mencionado a todos. Howard empezó hablando de 7 tipos de inteligencia: lingüística, lógico-matemática, visual-espacial, auditiva-musical, interpersonal, intrapersonal y cinestésica (movimiento).Un tiempo después añadió la inteligencia naturalista, que respondería a la cualidad de algunas personas para entender y empatizar con la naturaleza. Más tarde se pensó en la inteligencia existencial (facilidad de conectar con aspectos transcendentes y sobrenaturales). Finalmente se adoptó el término "Inteligencias Múltiples", puesto que no hay un acuerdo en torno al número exacto de las mismas. No obstante las 7 primeras que Gardner mencionó, desde mi punto de vista, son las que más nos ayudan a conectar con los distintos tipos de aprendizaje.
Según las investigaciones de Gardner, en la universidad de Harvard, los indivíduos tenemos distintos modos de acceder a la información, o dicho de otro modo, distintos tipos de inteligencia. Esto entraría en contradicción con teorías anteriores que veían la inteligencia como algo facilmente medible y estandarizable. Los parámetros empleados para medirla eran sobre todo los que tienen que ver con la inteligencia lógico-matemática, y algo con la lingüística. De modo que , por ejemplo, los grandes artistas plásticos y los deportistas en muchos casos podrían pasar por personas carentes de inteligencia según los tests tradicionales.
Pero más que determinar quién es o no inteligente y medir el coeficiente, lo que nos debe interesar como profesores es lo siguiente: "If they do not learn the way I teach, I must teach the way they learn". Es decir, todo lo que nos aporte pistas para poder llegar a cuantos más alumnos mejor, bienvenido sea.
A la hora de diseñar actividades para el aula, o de valorar qué actividades del libro de texto voy a llevar a cabo prioritariamente, o de qué manera he de mejorar una unidad didáctica determinada, éste es un elemento más que viene muy bien tener en cuenta: ¿Hay alguna acitividad cinestésica?,¿Hay algo que implique reflexión (int. intrapersonal)?, Son preguntas qué nos podemos hacer para intentar motivar a la mayor parte posible del alumnado. ¡Vale la pena!
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